Ciao bamboletta

Ya descansa, Eluana.

CUANDO YO CAIGA

Cuando yo caiga, como fruto maduro del árbol de la vida,
dejadme allí mismo, donde yo caiga,
para que me abrace el sol y el viento y la luna
que la vida me devore, dentellada a dentellada.
Que cada uno recoja el amor que me dio:
la luz, su luz; el agua, su agua;
la tierra, su ceniza; su espíritu, el viento.
Que coja cada uno lo que le corresponda.
Pero que no me oculte la codicia humana
en la mazmorra de los muertos, en una jaula sagrada
aferrada a un recuerdo, llorando como un niño
que no quiere devolver lo que se le prestó.
(...)
No me cubras de tierra ni me metas en un nicho.
Si no quieres mirarme, llévame a campo abierto,
déjame contemplar el cielo para irme repartiendo
entre todo lo que quiera llevarse algo de mí:
Un gusano, una mosca, un pájaro cualquiera...
hasta que me consuman por amor regalado
para empujar la vida soñando pero libre,
que cada uno recoja lo que me dio prestado.
Así, cuando yo caiga, dejadme caído
para retomar a la vida allí donde yo caiga.

RAMON SAMPEDRO (falleció el 12 de enero de 1998)


La muerte no es el fin natural de la vida, sino fase de un ciclo infinito.

Besos apretaos y apapachos varios

3 que han dicho queee???:

maria dijo...

Bonito homenaje a quienes sufren la obligación de "vivir". Conmovedoras palabras para quien se detiene a reflexionar sobre el sentido de la vida y la muerte.
besos guapa

Vickyland dijo...

es que vaya tristeza.. como aquella frase de "quiero dejar de no vivir"

besukikiss... mu guapisimos tus niños!

david narro dijo...

Yo creo que te mueres y ya está. Off , no es un ciclo infinito ni na de na